Bastaría solo con mostrar unas actuaciones del coordinador de la parapolitica Iván Velásquez Gómez en el proceso contra el senador Javier Cáceres, donde queda claramente demostrado el talante y la condición de violador de derechos humanos de este nefasto personaje:
- En octubre 27 de 2009 y usando la fachada del proceso 26625 secreto, se dirigió a la cárcel de máxima seguridad de combita donde se encuentran recluidos los ciudadanos que van a ser extraditados a los Estados Unidos, de manera secreta él y el comandante paramilitar Eduar Cobos Téllez alias “Diego Vecino”, Velásquez le tomó una versión a este sujeto; versión contraria a la rendida inicialmente ante la procuraduría General de la Nación, donde manifestó no conocer relaciones del Senador Cáceres y las AUC. Esta vez solo con Velásquez, dijo que Juancho Dique le informó de una reunión con Cáceres para no matarle los lí- deres del Polo Democrático Independiente.
- Se debió notificar la práctica de la mencionada diligencia a las partes interesadas; a fin de que pudieran ejercer su derecho de contradicción en las actuaciones que se adelantáran en el marco de la supuesta investigación, después de la diligencia ilegal, el señor Diego Vecino fue trasladado del centro de reclusión de Cómbita, antesala de la extradición y terminó con el beneficio de no ser extraditado.
- La Directora Nacional de Fiscalías denunció en un proceso ante la Procuraduría General de la Nación contra unas Investiga- doras del CTI. que efectivamente el magis- trado auxiliar Iván Velásquez era la persona que seleccionaba y escogía a los funciona- rios de ese cuerpo de investigación adscrito a la Fiscalía General de la Nación y quienes apoyarían a la Sala Penal de la corte en cuanto a investigaciones se refería; función que no corresponde a la órbita de competencia del magistrado auxiliar Iván Velásquez, sino al Fiscal General, pero era necesario realizarlo a fin de tener influencia y presión sobre los investigadores que debían hacer el trabajo sucio visitando las cárceles de Colombia y ofreciendo el otorgamiento de beneficios judiciales, toda vez que declararan contra “X” o “Y” parlamentario. Además si el señor Velásquez no lograba su cometido con este cuerpo investigativo de bolsillo, los castigaba separándolos del cargo o los “premiaba”.*
- El paramilitar Iván Roberto Duque, alias “ERNESTO BAEZ”; también cambió su versión. La sala penal instituyó la ilícita e ilegal doctrina de la recordación para validar las subsiguientes declaraciones de ese paramilitar, quienes de manera falsa y faltando a la verdad en sus afirmaciones fueron construyendo relatos apartados de la realidad a cambio de garantías ofrecidas por la administración de justicia, Báez fue expulsado de justicia y paz, pero una vez cambió la real versión de sus declaraciones, la sala penal lo premió regresándolo a los beneficios que establece la norma, después de que Iván Velásquez y otro Magistrado Auxiliar le pidieran que declarara en contra de Cáceres, en canje de ser otorgados privilegios judiciales.
- El abogado de alias Ernesto Báez, Samuel Arturo Sánchez, le denunció al Senador Cáceres Leal en la cárcel La Picota, que el magistrado auxiliar Iván Velásquez en compañía de otro auxiliar habían abordado a su cliente pidiéndole que declarara en su contra; grabación que fue aportada por la defensa y de la cual la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia para no mandar a investigar a su Auxiliar Investigador, prefirió señalar fallas técnicas en la grabación y no saber si era la voz del abogado de Báez, sin haber actuado en derecho, realizando las pruebas técnicas para buscar la verdad.
- Cuando fue renunciado como coordinador de la Parapolitica por parte de la Corte, abierta y públicamente admitió que él había orquestado todo en los procesos de Para- politica y confesó que copiaba los procesos y se los llevaba para su casa. Esto viola la reserva sumarial, con estos procesos en su poder se reunía con los testigos de cargo a fin de que estos conocieran como se debían formular las declaraciones en contra del acusado. Un ejemplo dentro del expediente 28436 contra Cáceres, alias El Canoso ma- nifestó ante la sala que había conocido el proceso del Senador.
- Son muchas las violaciones a las Le- yes colombianas, al debido proceso, a la verdad, a los derechos humanos que hizo el Sr. Velásquez como coordinador de la Parapolitica no solo en el proceso del senador Cáceres sino también en muchos procesos; donde fue acusado por testigos de la presión que ejercía para efectos de obtener unas declaraciones desfavorables contra un determinado parlamentario, así mismo son muchas las denuncias de paramilitares de las presiones que ejercían los funcionarios del CTI, escogidos por Velásquez, para lograr las confesiones que necesitaban para condenar inocentes, recordamos que en el caso del ex magistrado Velásquez un funcionario del CTI adscrito a la Corte Suprema de Justicia; ósea escogido por él le denuncio a la Dra. Nancy Patricia Presidente del Congreso de Colombia para la época, la forma como Velásquez le estaría montando al Senador Germán Vargas Lleras un proceso con falsos testigos en los llanos orientales con los cuales incluso se había emborra- chado (existe la gabación).
Determinantes ha sido para la estructuración ilegal de este tipo de procesos de única instancia, que los testigos paramilitares de cargo cambien sus versiones, y se conviertan en falsos testigos al servicio de la Sala Penal de la corte Suprema de Justicia, cuando en su mayoría por no indicar que casi en la totalidad de las primeras declaraciones manifestaron la verdad “NO haber tenido ninguna relación con el senador Javier Cáceres Leal”.
El exmagistrado auxiliar Iván Velásquez fue el coordinador, hasta su salida, de las investigaciones de parapolítica y como él mismo lo ha manifestado públicamente, era el alma y vida de estas “investigaciones” y “condenas” en única instancia. Debemos advertir que la ONU, que la OEA y sus organismos de defensa de los derechos hu- manos, obligan a que los ciudadanos de los estados partes tengan segunda instancia, lo que Iván Velázquez violó en varias docenas de ocasiones.
*VER EDICIÓN UNO — PÁG 27 A LA 30,
DE LA REVISTA LA INJUSTICIA.
www.revistalainjusticia.com



