Le había solicitado a la Honorable Corte Suprema que me investigara por parapolítica, esa fue mi conducta desde que inicié mi vida pública ante cualquier rumor, comentario, noticia, etc. Llegué después de más de 6 solicitudes a suplicar que se me investigara.
La Honorable Corte abrió indagación previa que llevó a cabo varias diligencias que mostraron lo ajeno que era yo a la actividad de los para, fueron diligencias que ni siquiera tuve conocimiento que se llevaron a cabo, alias Juancho Dique, Salvatore Mancuso, fueron algunos de los testigos que indagó la Sala Penal, los indagó sin interés protervo, sin presiones, sin oferta de “beneficios” insanos, alias Juancho Dique dijo “…sé que es del Polo y no la llevamos bien con esa gente, sé que es un senador anticorrupción y no coincidí en el tiempo con sus elecciones, cuando llegué ya era Senador y cuando volvió a aspirar ya estaba desmovilizado…”
El máximo jefe de las AUC, Salvatore Mancuso, dijo “que no tenía conocimiento alguno, ni de ninguno de sus hombres de vínculo del senador Cáceres con la AUC”; e iguales declaraciones rindieron Juancho Dique, Diego Vecino, entre otros. Ante la Corte y Procuraduría el proceso andaba sin impulso, casi totalmente parado, pero era claro que no había ningún indicio contra el ‘chuzo para los corruptos’.
Vino el debate convocado por el Polo Alternativo en contra de los hijos del presidente Álvaro Uribe, y decidí investigar si había razón para hacer cuestionamientos al hecho enunciado por la prensa; encontré que había mala información, que muchas cosas eran inexactas, irreales y tomé la posición de explicar ante la plenaria y ante el país, mi indagación y lo que consideré era la verdad; no había terminado muy bien mi intervención cuando empezaron las advertencias, incluso algunas llamadas de amigos pro Corte que me “llamaron abogado de oficio”, me llegaron también dos líneas del presidente Uribe que nunca hice públicas hasta esta nota. Los comentarios se fueron haciendo más constantes de el “supuesto” alejamiento mío de la Corte; había quienes creían que yo era cercano a la Corte, tal vez debido a mi calidad de presidente y miembro de la Comisión Primera del Senado, y a los proyectos que tramitaba que tenían que ver con justicia e indudablemente veía en los Honorables Magistrados a los dolidos de la justicia, condición primogénita de la Paz.
La Corte en su Sala Penal (brazo armado) dio un impulso a mi proceso, impulso que no nos preocupó y que no teníamos nada que temer, nuestra conciencia siempre ha sido un mar en calma; pero el impulso que daban era un impulso lleno de perversidad,con intenciones criminales que quedaron develados en las primeras diligencias después de la mal llamada defensa de los hijos de Uribe; y solo para comprobar esto, habría que escuchar a la Magistrada tomando declaraciones a alias Juancho Dique, como lo fustiga y lo dirige. Era esta Magistrada la encargada de “voltear” mi proceso. En diligencias posteriores alias Dique denunciaría que la magistrada lo había forzado a decir esas mentiras, dicho que aún hoy la Sala Penal ha preferido callar, ¿por qué no compulsó copias para investigar a esta magistrada? Sencillo, se descubre a él o los autores intelectuales de este accionar criminal en mi contra. Con sigiloso complot y sin explicación alguna me cambiaron de ponente para que me condenara María del Rosario González de Lemus.
Mi intervención en el debate contra Tomas y Jerónimo, los hijos de Uribe, fue en mayo del 2009, y la persecución de la Corte inició en junio y agosto del mismo año; buscaron todas las armas sucias, criminales, innobles y antiéticas por fuera de la ley para ajusticiar mi supuesta defensa a los hijos de Uribe; ese día, y a esa hora y en esa intervención, el hijo de Elvira Leal firmó su orden de captura, en el sagrado recinto de la democracia.
Por Javier Cáceres Leal

Carta que en su momento me envió el entonces Presidente de la República Álvaro Uribe Vélez, agradeciéndome por la “defensa” que hice en el Congreso de sus hijos.



