Ex Magistrada auxiliar, Mónica Jiménez
Un interrogatorio sin reglas
Nuestra legislación contempla las directrices que se deben observar en la disciplina jurídica para la recepción, valoración, citación de los testigos en un proceso; son normas claras que ponen de manifiesto las reglas y principios que orientan a quienes trabajan en actividades cotidianas de tomar testimonio, destinadas a regular el inicio, desarrollo y culminación de las actividades judiciales y cuyo fin se orienta al esclarecimiento del hecho denunciado previa obtención de pruebas, para la comprobación del hecho delictivo y establecer las sanciones al o los responsables.
La definición de estas reglas que establece el código de procedimiento penal, no fueron observadas en muchos de los testimonios recepcionados por la Corte Suprema de Justicia dentro de la investigación que se adelantó a Javier Cáceres Leal, especialmente en la diligencia practicada el 28 de agosto de 2009, correspondiente a una de las nueve versiones rendidas por el inestable testigo de Uber Banquez Martínez alias “Juancho Dique” ante la magistrada auxiliar Mónica Jiménez, cuando manifiesta que la funcionaria lo presionó y por esosus mentiras en esa versión, Jiménez también fue la encargada de recibir en 2009 uno de los dos testimonios de Manuel Antonio Castellano Morales alias “Chino”, quien inicialmente manifiesta que el senador asistió a una reunión en Ñanguma, pero luego del interrogatorio del defensor y al no logra definir cómo es físicamente el senador Javier Cáceres Leal, por lo que tuvo que reconocer que no lo vio, señalando que se lo contaron alias “pollo” y “anillo”.
Pretendo con este artículo enseñarles y poner de presente actuaciones irregulares de la mencionada funcionaria y por ende de la administración de justicia en cabeza del máximo órgano, que exige una reflexión y acción inmediata de todas la autoridades involucradas, que admita poner fin a la fábrica de falsos testigo que tiene a muchos inocentes tras las rejas, originados muchos de ellos en la práctica ilegal en la recepción de las declaraciones orientadas por diversos interés.
Esta situación se observa en el injusto proceso adelantado a Cáceres, cuando bajo presiones a alias “Chino”, y luego a “Juancho Dique” la magistrada auxiliar lograr obtener por medio de preguntas sugestivas, capciosas, direccionadas, dotadas de coacción sicológica; testimonios que le interesaban a la Corte. Sin transliterar lo mencionado en las versiones, muestro algunos aspectos de la práctica del testimonio, relacionados con un conocimiento ÍNTIMO de la corte que presiona al testigo, esta situación se evidencia en la versión en comento, cuando la magistrada formula interrogantes de forma autócrata, orientando por medio de preguntas la respuesta que pretendía conseguir del declarante.
Para ello se sirve de información plagada de un contenido crminal y amenazante para quien rendía el testimonio, situación que se ilustra cuando se escucha el audio de la declaración, donde cuestiono a alias “Juancho Dique” sobre la hoja de vida y vinculación de su esposa a la ESE. al punto que la magistrada auxiliar no pueda concebir que si el alcalde de Maríalabaja era de Juancho Dique, la esposa de este último haya logrado desempeñarse como subdirectora científica del hospital de Maríalabaja sin respaldo alguno, poniendo en entre dicho el cumplimiento de los requisitos para optar el cargo, así como del desconocimiento de Dique sobre el encargo de su compañera como gerente del hospital y de una tutela presentada por el Rafael Antonio Bonfante, quien fuera asesinado poco después de la formulación de la acción, lo cual indica que la funcionaria tuviera conocimiento de este delito, que había sido declarado en justicia y paz con móviles diferentes por alias Juancho Dique, la funcionaria pese de saber que el testigo se encontraba dentro de un proceso de justicia y paz en el que la colaboración y la verdad es principal obligación de quienes se acogen a sus beneficios, no desarrolló las acciones judiciales que se desprendían de ese conocimiento que tenía de la muerte del mencionado se- ñor, Dique afirmaba que al señor Bonfante lo mató por una trinchera con la Policía.
En un proceso contra el senador Cáceres la presionadora auxiliar lo vuelve un interrogatorio contra la mujer de Juancho Dique, invitamos a escuchar el audio en nuestra página web, y haciendo uso de lo que ahí se oirá, narramos aquí, fielmente este actuar delictivo de la doctora Mónica Jiménez, en un interrogatorio inconducente, pero como artilugio para que el testigo se ablandara y dijera no la verdad, sino lo que la honorable magistrada auxiliar necesitaba que expresara.
La Magistrada Auxiliar desde el inicio del interrogatorio se le va encima al testigo, le pregunta si su esposa se llama Martínez González Lizbeth, de profesión bacterióloga, respuestas afirmativas de alias Juancho Dique y prosigue la magistrada Jiménez, que muestra que conoce lo referente al día del grado como bacterióloga, al día del registro del título, que conoce de su nombramiento en la ESE de Marialabaja en el cargo de Subdirectora Científica, donde el alcalde de ese municipio había sido alcalde según la magistrada por Dique, de acuerdo a su interrogatorio, alias Juancho Dique manifiesta en ese momento que su mujer esta preocupada por que la fiscalía le esta investigando su hoja de vida y ya ellos habían colocado abogado sobre ese proceso, pero que no sabia que proceso iba.
¿Por qué la Magistrada Auxiliar Mónica Jiménez, que conoce cuál fue el verdadero móvil del asesinato del ciudadano y veedor público Antonio Rafael Bonfante, y que el móvil de su asesinato no es el manifestado por Dique en justicia y paz, no actúa como lo exige la ley, poniendo en conocimiento de las autoridades competente este asesinato por sus verdaderos móviles?
Además explica que su esposa es nombrada por el gerente de ese momento, vuelve la magistrada y retaca que ¿como Dique no sabia quien nombro a su mujer? cuando el alcalde es suyo, y que además fue encargada de la gerencia del hospital, y hace la magistrada una apreciación personal, en el sentido, que a año y medio de la graduación de la mujer de alias Dique la han nombrado y llega al cargo de gerente encargada, ¿y usted no sabe nada?, increpo severamente a Dique y no tenía idea de ese nombramiento, Dique dice que no, entonces la doctora Mónica Jiménez aumenta la presión sobre el testigo, le manifiesta: “Perfecto! Tampoco tenía idea sobre ese señor precisamente cuando a ella la nombraron y ahí hubo una tutela por parte de Rafael Antonio Bonfante, precisamente cuestionando esa situación porque nombraron a una persona sin la más mínima experiencia en un cargo como ese, ¿supo usted de la tutela? pregunta a Dique este responde nervioso y enredado, no Sra. la tutela la supe yo desde el accidente de la trinchera por la vaina de la policía, entonces con el acelerador a fondo la magistrada Jiménez dice: No, ¿usted supo de esa tutela, o no lo supo?, pero también muy extrañamente días después este Sr. Pone la tutela, el señor es asesinado, ¿tampoco supo? Alias Dique responde: Del asesinato sí, por ahí en una trinchera de la policía, vuelve la magistrada auxiliar y afirma algo macabro, que ella sabía: usted reconoció en justicia y paz, pero con una causa diferente, bien dice, pero usted no sabia nada, de esto no sabia nada, y Dique le dice no, enseguida después de esta confesión de la magistrada a Dique que no es otra que decirle que al señor de la tutela lo mato Juancho Dique no por lo que reconoció en justicia y paz, sino por la tutela contra su mujer, considero la magistrada que Dique estaba ablandado para declarar lo que ella quería oír, pero Dique sabia que lo que iba a decir contra Cáceres Leal era una infamia, a pesar de que un mes antes de esta diligencia la magistrada Mónica Jiménez, le había entregado una información por escrito a Dique para que de esa información Dique hiciera los señalamientos a Cáceres, y le expresa la siguiente pregunta: ¿hizo usted la tarea? Y Dique comienza a divagar, Dique con todo y presión no esta dispuesto a decir lo que el sabe no es verdad contra Cáceres Leal y después de unas preguntas de la magistrada, cuyas respuestas no le satisfacen, retoma el interrogatorio sobre la mujer de Dique, Claro o dice de Cáceres leal, o su mujer tiene problemas con la justicia, después de esta nueva presión, Dique hablaría como loco contra Cáceres leal, mentiras fácil de comprobar ante un juez probo, es el propio Dique quien terminaría denunciando que la magistrada Mónica Jiménez lo presionó y el tuvo que decir lo que ella quería oír ( Revista Injusticia No.3).
¿Por qué la Magistrada Auxiliar Mónica Jiménez, que conoce cuál fue el verdadero móvil del asesinato del ciudadano y veedor público Antonio Rafael Bonfante, y que el móvil de su asesinato no es el manifestado por Dique en justicia y paz, no actúa como lo exige la ley, poniendo en conocimiento de las autoridades competente este asesinato por sus verdaderos móviles?, permitiendo un crimen sin castigo y con móviles falsos, ¿porque esta magistrada auxiliar actúa fuera de la ley y calla lo que sabe del Sr. Asesinado, cuando esta mentira de Juancho Dique, tenía que ser castigada con la expulsión de justicia y paz, porque no lo denuncia? Pero si usa su conocimiento de este hecho criminal, para presionar al testigo, y obligarlo a declarar contra Cá- ceres Leal, esta abogada y miembro de la máxima autoridad penal del país, se vuelve cómplice con su silencio no compulsa copias, su precio, su interés era solamente las injurias contra Cáceres Leal, pero sus jefes oyeron todos los audios según la Dra. María del Rosario Gonzales de Lemus, y también callaron, ¿por qué no compulsan copias para que la Dra. Mónica Jiménez respondiera por sus presuntas presiones indebidas a Dique? ¿Por qué no compulsaron copias, por el conocimiento que la magistrada Jiménez demostró tener acerca del asesinato del señor Bonfante?, sencilla la respuesta, se desbarataba la falsa entramada.
Durante el proceso fueron vulneradas desde todo punto de vista, las técnicas del interrogatorio que indica el procedimiento; para ello cabe señalar otro pasaje, la declaración recibida el 11 de marzo de 2009 a alias “Chino”, declaración que pauta la actitud prevaricadora e insinuosa de la magistrada auxiliar cuando interroga al testigo acerca de quienes habrían asistido, mencionando indicaciones especificas de la reunión, y de otros asistentes para contextualizarlo, logra que el declarante manifieste que Cáceres sí había asistido. Por tanto Cáceres había concurrido a la reunión Chino lo había visto, el abogado defensor del senador Dr. Neil Fortich le pide al testigo que le describa físicamente al imputado, quien luego de haberlo comparado con hombres altos, de abundantes cabelleras y bien parecidos, terminó reconociendo que no podía describirlo, aceptando de que en realidad no lo había visto y no lo conocía; situación que dio lugar a que el mencionado abogado dejara una constancia en la dirección de aclarar que el señor no había visto a su cliente, lo cual ocasionó la reacción de la magistrada en una actitud violenta; que por todos los medios diera pie a que se enfrentara en una discusión encaminada a señalar que alias “Chino” sí había visto a Cáceres, escenario que permitió la intervención del Ministerio Público para garantizar la debida interpretación de lo ahí manifestado por el testigo, dejando en evidencia que lo pretendido por la magistrada era dejar en la diligencia la apreciación que alias “chino” sí había visto a Cáceres en la reunión, cuando lo que estaba claro, era que no lo había visto, lo cual constituye la intención proterva, perversa y maliciosa de la funcionaria.
En otra oportunidad mostraré otros interrogatorios de esta honorable exmagistrada con las mismas irregularidades e ilegalidades que mostré en este escrito.
De manera insistente dentro de la defensa material y técnica, informé a la Corte de la falta de observación de las reglas procedimentales en estas declaraciones. No se requiere ser abogado para establecerlo, cualquier persona puede detectar fácilmente la ilegalidad frente a los notorios actos de presión ejercidos, al punto de tener que confesar ante el Consejo de Estado y en la misma sala penal, alias Juancho Dique que la magistrada lo presionó.
Obtuve Inercia tanto de los magistrados titulares como de la propia administración de justicia frente a tan descomunal acto que se opone tremendamente a los principios que orienta el derecho probatorio, negligencia de los honorables magistrados para compulsar copias que ordenaran investigar a la magistrada auxiliar, quien logró presionar al testigo al punto de ser reconocido de esta forma por el presionado durante la misma diligencia y en otros escenarios judiciales; teniendo como resultado una prueba que afectó el conocimiento de los jueces y por ende la toma de una decisión.
La salida de la Corte de la Magistrada Mónica Jiménez al igual que la de su jefe Iván Velásquez fue un completo misterio, y aparecerá luego de su salida de la corte, en un cargo de Fiscal, pero con $12 millones menos de sueldo, en relación con el que tenia como magistrada auxiliar de la doctora María del Rosario González de Lemus.




