ARTÍCULO: Ellos filtran, ¡¿y qué?!

El mal hábito de ‘filtrar’ informaciones sobre procesos de la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia, fue impuesto por Iván Velásquez, violando todo derecho al procesado, quien ya quedaba señalado ante la opinión pública, que pedía su condena sin un debido proceso. Infortunadamente Esta práctica sigue enquistada en esta colegiatura judicial.

Este estilo ‘Velasquiano’ está bien enquistado en la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia, efectivizo esta estrategia el ‘padrastro’ de los honorables magistrados de la Sala Penal Ivan Velásquez para a través de los grandes medios desprestigiar, “madurar” a un ser humano, volverlo criminal en los periódicos, en las ondas hertzianas y en el fenómeno digital; ahí quedaba listo para que la Sala Penal pudiera sin ningún temor decidir, aun violando las normas la captura o la condena de este individuo, porque ya la opinión publica estaba “sabida” por “la chiva” publicada, situación que hacía su sucio trabajo en la mente de los colombianos que esperaban un desenlace en contra del incriminado, e incluso reclamaban que pagaran por lo que se le sindicaba en los medios.

Bastaba ver al coordinador y confidente de los odios de la Sala Penal Ivan Velásquez reunido no lejos del Palacio de Justicia con periodistas, columnistas, directores de unidades investigativas e importantes medios en los cafés de los alrededores, facilitándole “chivas” de los procesados por esa sala que los medios volvían la noticia.

La reserva de los procesos penales ha sido pretermitida impunemente por la Corte en su Sala Penal, desde el inicio de los procesos por la supuesta parapolítica.

¿O es mentira que incluso el encartado se enteró o entera de la noticia criminal por los medios?, absolutamente estamos convencidos que la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia no dejaría que un defensor o un sindicado, filtre alguna información de su proceso sin una sanción condigna, sobre todo cuando han condenado inocentes o sin competencia.

Dicho en argot popular la Sala Penal no perdonaría esta clase de “papayas” sobre todo a quienes ellos le tienen ganas.

Cuando la violación la comete la Sala Penal ¿Quién la investiga?. La pueden hacer subrepticiamente, públicamente como premio a los medios de su predilección, incluso a través de sus actos “aparentemente legales”, sí porque la prepotencia de estos jueces rayan en lo absoluto, se saben invencibles ya que son sus propios jueces en materia penal.

A los colombianos nos enseñaron genéticamente que los altos togados no se equivocan, que son jueces infalibles pero ver a unos magistrados que no tenían competencia para investigar y juzgar a unos aforados y secuestrar esos procesos con vanalidades, mostrando su talante, pero además salirle al paso a las críticas que censuran su comportamiento ilegal, manifestando que el proceso que conocían sin competencia hay irregularidades del encartado ¿qué no se puede creer de los abusos de los togados de la Sala Penal?

Denuncias hay múltiples, en la Comisión de Acusaciones de la Cámara nunca sobra el lomotil, por ello duermen por años las denuncias contra los honorables que la prensa socia se cobra con las “chivas” que ellos filtran. Ello obedece a que no se vuelvan mediáticas las noticias contra los magistrados. En cambio sí corre riesgo quien tiene el valor de denunciarlas.

El show mediático sigue siendo de vital importancia para la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia, violando las leyes y el debido proceso.

¿Qué pasó con aquel Whatsapp denunciado en importantes medios radiales que había hecho un magistrado a un candidato presidencial en la Hora 20?

¿Qué era lo que iba a suceder que iba a cambiar el destino electoral de Colombia?, solo bastaría urgar en la prensa y encontrar lo agoreros que han sido nuestros periodistas en materia de las decisiones de la Sala Penal, situaciones que
ni siquiera conoce el encartado de su propio proceso.

 

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