Ya desde que era candidata, como fórmula vicepresidencial de Gustavo Petro, la activista afro Francia Márquez Mina, nacida en 1981 en el municipio de Suárez (Cauca), despertaba todo tipo de sentimientos entre muchos colombianos. Unos la adulaban, esperanzados en que, por primera vez en la historia, en Colombia se le estaba dando la posibilidad a una persona con sus características de llegar a los más altos círculos del poder.
Pero, por otra parte, había un significativo grupo de personas que advertían sobre su incapacidad para asumir roles de preponderancia dentro de un gobierno, debido a su escasa preparación en la administración pública, ya que sus reconocimientos previos habían llegado por liderar causas sociales y ecológicas en su territorio.
Sin embargo, el 7 de agosto de 2022 por primera vez una mujer afro, de origen humilde y líder ambientalista y social, asumió como Vicepresidente de los colombianos, al formar parte de la fórmula de Gustavo Petro que ganó la presidencia de la República el 19 de junio de ese mismo año en una segunda vuelta en la que se enfrentó al santandereano Rodolfo Hernández.
Hay que decir que la figura del vicepresidente en Colombia no tiene ninguna función constitucional, salvo ser la persona que reemplazaría al Presidente en casi de una falta parcial o absoluta del cargo por cualquier motivo.
Es por ello que alguna vez Humberto De la Calle Lombana, quien fuera Vicepresidente de Ernesto Samper, definió esa figura como una ‘llanta de repuesto’, puesto que contrario a lo que sucede en otros países, el ‘vice’ solo está por si acaso algo le llega a pasar algo al Presidente.
Sin embargo, analistas electorales creen que Gustavo Petro al designarla como su fórmula vicepresidencial acertó al despertar las pasiones de un numeroso grupo de ciudadanos que creyeron que se trataba de una jugada maestra que en adelante le daría visibilidad a las minorías del país, mayor participación a los territorios históricamente abandonados por el Estado y cosas similares.
Qué ha pasado con Francia Márquez en el Gobierno
Sin embargo, nueve meses después de iniciado el período del actual gobierno, la figura de Francia Márquez ha sobresalido más por sus salidas en falso, que por su acción frente a los graves problemas que tienen las comunidades que votaron con la esperanza puesta en ella.
Ya desde antes de las elecciones en un acto público Francia aseguró que los huevos que se consumen en Colombia ‘vienen de Alemania’, afirmación desmentida de inmediato por Fenavi (gremio que agrupa a los productores de huevos en Colombia), ya que los productores nacionales abastecen el mercado interno con suficiencia.
Además de eso, Francia se ha distinguido por el uso de un lenguaje “inclusivo” en sus declaraciones que incluyeron la palabra ‘mayoras’ el mismo día que fue designada como fórmula vicepresidencial de Petro y al igual que su superior, nunca deja de usar terminología que algunos aplauden, pero a otros les resulta chocante.
Muchos le cuestionaron su reiterada alusión a la frase de que en Colombia la meta del gobierno era ‘vivir sabroso‘, lo cual ha despertado toda suerte de comentarios cada vez que ella entra en la escena pública.
¿Y SU MINISTERIO QUÉ?
Una de las promesas de campaña para buscarle funciones a la Vicepresidente, fue la creación del Ministerio de la Igualdad, tal como existe en países como España, el cual estaría dotado de recursos para una planificación estratégica dirigida a mejorar la calidad de vida de las minorías y los territorios olvidados.
Durante estos nueve meses de reformas una tras otra que han ocupado el esfuerzo del Congreso, no ha sido posible crear una ley que le dé vida jurídica a un Ministerio que no existe, por lo cual Francia Márquez no ha podido ejercer función alguna.
Lo que sí existen son los viajes de Francia en helicóptero a su residencia en Yumbo (Valle del Cauca), concretamente al exclusivo sector de Dapa, vuelos permanentes en principio minimizados por el gobierno, pero cuyo costo para el erario fue puesto al descubierto por la senadora opositora María Fernanda Cabal (Centro Democrático).
Según los documentos proporcionados por el Ministerio de Defensa a la congresista, en total la vicepresidente Francia Márquez ha volado 128 horas y 33 minutos. El costo de esos recorridos ha sido 2.869’972.464 pesos (cerca de 3 mil millones de pesos). La congresista de oposición no solo cuestionó el elevado costo de los vuelos de Márquez, sino también el impacto en el medioambiente de sus múltiples viajes.
Porque vale la pena decir que Márquez se caracterizó por su férrea defensa a la transición energética, su oposición a las acciones que impactan directamente sobre el cambio climático y a las emisiones de gases efecto invernadero que ponen en peligro la existencia de la raza humana, tal como lo pregona su jefe Gustavo Petro.
Los viajes en helicóptero de Francia han sido la más grande polémica que hasta el momento ha generado, ya que su única justificación pública ha sido atribuirlo a su seguridad.
En una entrevista al respecto con la revista Semana, se vio a una Francia Márquez en un tono bastante prepotente asegurando que viajaba y seguiría viajando en helicóptero, así le doliera a lo que ella misma denominó las élites de este país.
El discurso clasista de su jefe Gustavo Petro, se hace más elocuente en su Vicepresidente Francia Márquez, quien sin ninguna clase de escrúpulos dice que seguirá utilizando los helicópteros de la fuerza aérea colombiana simplemente porque ella es la Vicepresidente y que fue elegida por los mismos que votaron por Petro.
LA PRIMERA LÍNEA DE FRANCIA
En medio de todo lo que ya analistas han considerado un sainete de gobierno, la más reciente salida en falso de la señora Francia Márquez, ocurrió en las manifestaciones del pasado 1 de mayo con ocasión del Día Internacional del Trabajo.
En una tarima en Cali, Francia dijo que no le daba miedo decir “que viva la primera línea”, en alusión a los manifestantes que entre los meses de abril y mayo de 2021, abarrotaron las calles del país en rechazo al gobierno del entonces Presidente Iván Duque.
Detrás de esa afirmación, muchos interpretaron un respaldo a algunos jóvenes de esa llamada ‘primera línea’ que fueron capturados y judicializados por graves delitos, entre ellos homicidios, daño en bien ajeno, tortura y hasta violación.
Tras estas expresiones, Márquez dijo en redes sociales que se trataba de no satanizar a los jóvenes que en su momento fueron reprimidos por el Estado, a quienes ‘les sacaron los ojos’ y fueron puestos prisioneros sin fórmula de juicio, algo en lo que fue respaldada por el Presidente Petro.
Son muchos los episodios en los que Francia Márquez ha tenido salidas en falso, como cuando ha asegurado en escenarios internacionales que Colombia es un país racista y que ella ha tenido que asegurar en varias ocasiones que es la Vicepresidente para no ser víctima de esta práctica.
Lo cierto es que hasta el día de hoy la Vicepresidente no tiene función alguna en el gobierno. No se ha sabido que el Presidente le delegue ninguna responsabilidad en concreto, no la han nombrado en ninguno de los ministerios existentes y el de la Igualdad ni siquiera ha sido creado.
Los habitantes de los territorios apartados que pusieron sus esperanzas en ella, por el momento no han visto retribuido ese voto de confianza, ya que no posee las herramientas legales para poder dar esas ayudas y no se conoce de ninguna gestión que haya hecho ante los diferentes estamentos estatales para hacerles mejor la vida a esas comunidades.




Un comentario
Fue un gran error que cometieron los colombianos que votaron por estos personajes ahora todos estamos pagando los platos rotos como se dice y que se puede hacer ya . Lo echo echo esta