Cuando el máximo tribunal de Justicia de un país se tuerce, se descarrila, se corrompe, se criminaliza, una corte que decide juzgar por fuera del Derecho, una corte que usa sus fallos para decirles a sus “enemigos” los acabaré condenándolos en un juicio sin garantías, sin Derechos, sin verdad, sin debido proceso, sin culpa alguna para que sepan que podemos cobrar cualquier supuesto irrespeto, honor con nuestros fallos, no existe ninguna diferencia entre los criminales que asolan la paz, que delinquen, que hacen de la violación de la ley su día a día, pero una corte criminal es peor que cualquier banda de delincuentes, porque la sociedad espera de ella actos no delincuenciales, si no todo lo contrario, y en eso no igualan a una banda criminal, la superan, son peores porque usurpan la ley para delinquir, condenan inocentes para que sepan de su poder sus “enemigos” y sus vigilados, igual que cualquier banda criminal que asesina a un “sapo”, a un ciudadano de bien o a una víctima, una corte que se concertaron, unos “honorables” magistrados, para delinquir para privar de la libertad y de la inocencia a lo que oliera a Uribe, “ser amigo” compartir lo de Uribe, saludar a Uribe, era el peor delito para esta banda de magistrados, mas delito que haber matado cientos de personas, si bien es cierto que crearon una jurisprudencia criminal para condenar inocentes, el aquelarre lo hicieron en los sagrados salones de la Justicia, grabaciones que hoy conoce el país, y cuya única defensa de parte de los exhonorables, es que estas escuchas o interceptaciones son ilegales. Qué desfachatez. No existe para ellos la ética, la moral y la justicia.
Nos ratificamos en nuestra denuncia que hemos venido haciendo a través de estas páginas y ante las autoridades incompetentes sobre la forma prevaricadora, la vendetta de cómo fuimos condenados solo porque periodistas, abogados de magistrados de la torcida Corte, “consideraron” que éramos uribistas, esta 8va edición mostrará una vez más esas acciones protervas de la corte en mi contra, y repito como siempre lo he hecho no soy el único inocente y seguro hay culpables. Los invito a leer los artículos de esta revista con sus respectivas pruebas.
Una corte capaz de acusarme con una declaración contra otro parlamentario.
Una corte capaz de poner en boca de los testigos afirmaciones que nunca hicieron.
Una corte capaz de oír a uno de sus testigos acusarlos de obligarlo a falsear su testimonio contra mí, y callarse.
Una corte que no se cansó de oír mentiras, porque las mandaba a decir.
Una corte que oyó de sus propios testigos la verdad de sus mentiras y mutismo total.
Una corte que llevo en algunos casos a sus testigos hasta más de 6 veces y nunca fue la misma mentira, siempre nuevas y la anterior confesada era mentira, pero la corte los necesitaba para su Vendetta.
Una corte que se reunía antes con los testigos para convencerlos de lo que debían decir y si no aceptaba el testigo lo desechaban en silencio o incluso a través de autos. Una corte capaz de ignorar los testimonios verídicos de muchos ciudadanos de bien e incluso los propios paramilitares, a mi favor.
Una corte capaz de firmar una resolución de acusación con falsedad.
Una corte capaz de condenar un inocente con falsedades verificadas de sus propios testigos y también falsedades de su cosecha.
Una corte que orienta, una corte capaz en plena diligencia de chantajear al testigo.
Una corte capaz de cambiar en plena diligencia una prueba, era una corte capaz de todo, solo para posar como una súper corte, pero que Uribe supiera que ellos ponían presos con razón o sin ella, que eran poderosos.
Algunos magistrados aprovecharon para cobrar deudas personales dándole al interior de la corte el color de uribistas a sus víctimas.
Y la corte capaz de todo, también fue y ha sido capaz de no investigar, condenar a muchos aforados por diversos intereses.



