ARTÍCULO: CÁCERES LEAL EL SENADOR ANTICORRUPCIÓN

Por MARTHA LUZ MARRUGO

Durante toda su vida, Javier Cáceres Leal ha sido un abanderado de la lucha contra la corrupción y así lo reconoce el país. Desde que se inició el política como Diputado de la Asamblea de Bolívar, hasta los grandes debates que dio en el Congreso.

Nació en el barrio más pobre de América Latina, Chambacú, y su infancia transcurrió en el barrio de Amboyede (basurero de Cartagena), hoy San Francisco, en un hogar humilde y católico. Fue monaguillo, gamín, boxeador, embolador, enrrejador de ganado y guía de turismo, que es su mayor orgullo como profesional.

En la defensa de los sectores populares, como son los vendedores ambulantes, las palenqueras, los invasores de tierras, el gremio del turismo y su espíritu por llevar el deporte a las comunidades, lo llevaron a ser un líder desde temprana edad. A los 17 años era Presidente del Comité de Deportes de su barrio. Esto lo llevó a lo que él nunca aspiró: político. Por el apoyo de su gremio y los sectores que defendía fue elegido diputado del departamento de Bolívar como suplente. En una ‘palomita’ que le dieron mostró su animadversión contra el mal más grande de cualquier nación, la corrupción y en el ejercicio que tuvo en la Asamblea de Bolí- var que no fue superior a un mes, hizo tres debates contra la corrupción, siendo uno de ellos de talla nacional contra el doctor Luis Heriberto Arraut, rector de la Universidad de Cartagena y Ministro de Salud de ese momento.

Cuando el ‘diputadito’ Cáceres Leal citó a debate al doctor Arraut Esquivel. El presidente Betancourt que había dicho que no condecoraría funcionarios por cumplir con sus deberes, condecoró al doctor Arraut, quien jamás asistió al debate. En su reemplazo fue el doctor Carlos Mendivil Ciodaro, fue un brillante debate igual al que después nos acostumbramos los colombianos con abundante prueba reina. Al terminar el debate fue sacado de la Asamblea Departamental por el grupo político para no perder sus coimas en el gobierno. Cáceres Leal llevó sus denuncias a la Procuraduría logrando la sanción al exrector y exministro Arraut Esquivel.

Posteriormente llegó al Concejo de Cartagena donde se le recuerda por innumerables debates y la defensa a los guías de turismo, cocheros, vendedores de artesanías, sectores populares, meseros, artistas callejeros, una defensa a los sistios históricos de la ciudad y una férrea oposición a la venta de Telecartagena, por lo cual se ganó incontables enemigos, así como también muchos seguidores, pero su mayor pecado era su origen humilde, en una ciudad conservadora y aristócrata como Cartagena. Este humilde chambaculero llegó a ser en más de tres ocasiones Presidente del Concejo de Cartagena, algo intolerable para la alta sociedad. Pegó el brinco y del Concejo llegó a Senador de la República en el año 1998, exactamente el 20 de julio. Siete meses después sacudiría los cimientos del país al realizar su primer debate televisado contra la corrupción, Dragacol y desde allí vendrían por lo menos dos decenas de debates del Senador Cáceres Leal. Donde había corrupción la investigaba y hacía el debate.

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Qué memoria, qué preparación y sobre todo qué humildad pero firme frente a la corrupción, el mal que “hace más pobres a los pobres”.

Debates contra el sector financiero que le saca la sangre al pobre, que le presta al que muestra que no necesita. Ese sector financiero sin alma para con los pobres, pero que el Estado patrocina y financia. Al Upac que ilusionó a los colombianos a tener casa y que 20, 25 o 30 años más tarde de pagar, debían más que al principio. Debate al Banco Andino y del Pacífico, que se quebraron llevánose más de $300 mil millones de las arcas de los colombianos por ineficiencia y corrupción de los funcionarios del gobierno.

De igual manera al Secretario Privado del Presidente Pastrana Juan Hernández, cuya mujer era la dueña de la empresa Asertar que tenía la contratación de los uniformes de las Fuerzas Militares, del DAS, de la Policía. Un debate ético que obligó al Secretario a renunciar.

Debates a la corrupción electoral. Cómo el fraude mandaba en la democracia colombiana, denunció el nuevo fraude en el 2001, la amenaza del Galil por las fuerzas al margen de la ley, cómo se regaló a Glencore, Billinton PLC (Billinton bv) y Angloamérica la empresa Carbocol, imponiéndoles a un valor ridículo a la tonelada de carbón por 30 años a un precio irrisorio dando un bien no renovable, el peor negocio del país hasta ese momento. La Nación vendió el 50% de su participación en 383 millones de dólares y el otro socio de la Nación vendió el otro 50% por 1.117 millones de dólares.

Se volvió experto en tumbar conciliaciones con sus debates. Recordemos a Comsa donde se metió con el mismísimo Rey de España, con el gobierno español, con familias de pergaminos, con Florentino Pérez el dueño del Real Madrid, el presidente espa- ñol, la vicepresidenta. Cáceres hizo el debate y salvó a las arcas colombianas de pagar una conciliación espuria de la bobadita de 14 billones de pesos, conciliación que después terminó tumbando el honorable Consejo de Estado con los mismos argumentos esgrimidos por el Senador en su debate.

No contento con esto, hizo dos debates más para que los colombianos y españoles de Comsa devolvieran miles de cientos de millones de pesos al fisco, denunció a Conigravas e hizo el debate de cómo 600 millones de pesos, por conciliación con funcionarios corruptos pasaron a deberle a esta firma, la cifra de varios cientos de miles de millones de pesos.

Tumbó al coronel Alfonso Plazas Vega, quien fungía como director de la Dirección Nacional de Estupefacientes y mostró al país cómo se robaban los dineros de la lucha contra el narcotráfico y el crimen. Siendo fundador del Polo Democrático Independiente mostró cómo algunos exguerrilleros compañeros de él en el Polo, se habían robado más de 300 mil millones de pesos que los colombianos habían dado a quienes se reinsertaran a la vida civil y denunció que la mayoría de exguerrilleros no recibieron los beneficios, de allí que la mayoría había vuelto al combate. Mostró cómo las ONG se robaron estos dineros, Arcoiris, entre ellas (asesora de la Corte en los procesos de parapolítica). Cómo Carlos Bula negociaba con estos dineros, para robárselos, atacó la pobre seguridad aérea en Colombia, la corrupción en la Aerocivil. De igual manera la corrupción en la reconstrucción del aeropuerto El dorado, en el Bienestar Familiar, defendió a las madres comunitarias y atacó la corrupción en los contratos de alimentos, atacó al Forec que reconstruía el Eje Cafetero del terremoto, cómo los cuello blanco “entraban a colaborar” y se adueñaban de la contratación, cómo inventaban ONG de garaje, que sí se hacía, pero se robaba más.

En fin, sería interminable enunciar todos los ataques del Senador Cáceres a la corrupción. Una citación del Senador Cáceres, era temida. Fueron varios los ministros que renunciaron antes de asistir a un debate, fueron muchos los funcionarios condenados. Es el Senador que más atacó la corrupción, el Senador cuyos debates dieron resultados, es el Senador que más dinero recuperó para los colombianos, un Senador frentero y con pruebas reinas descubrió que la plata de Dragacol terminó en la campaña del Presidente Pastrana.

¡El chuzo pa› los corruptos!

Nace este apelativo al senador Cáceres en un aeropuerto donde el candidato a Presidente en ese momento, Álvaro Uribe le grita al senador Cáceres: ¡Cáceres chuzo pa los corruptos, Cáceres chuzo pa Dragacol! algo de lo cual sus amigos, los cantantes de champeta se enteraron y componen un sencillo. Chuzo pa los corruptos.

El Senador Cáceres Leal fue escogido en varios periodos como el mejor Senador del país por medios como Caracol, RCN y otros importantes medios nacionales y regionales. El Senador Cáceres Leal fue congresista visible del programa de la Universidad de los Andes en varios periodos.

Algunos debates fueron considerados los mejores en su momento. Con los debates venían los anónimos, la injuria y era el mismo Senador quien pedía a los jueces naturales que lo investigaran. Conozco la humildad del Senador, su origen y su fe en Dios pero nunca se protegió de sus enemigos que son muchos, tantos que podían llenar un estadio de fútbol todos nacidos de sus debates.

El país conoce los debates del Senador y la prensa lo llama el Senador del “rating” televisivo. Los colombianos se desvelaban frente al televisor, pero le aseguro al país que sus denuncias contra la corrupción se cuentan por varios cientos y esas no las conoce el país. Allí encontramos el Plan Colombia, Baloto, salud, DAS, el robo del cadáver de Raúl Reyes y otros cientos. Ojalá algún día él se las muestre al país.

Hoy se encuentra pagando una condena de la cual ha manifestado que es injusta. Es una condena de única instancia con el mismo juez que investiga, acusa y condena. Sé que está tranquilo. Su conciencia siempre lo ha estado y sus principios le aseguran que la verdad ganará. Sus enemigos ahora se visten de acusadores, si hay juez justo nada falso prospera. Ese es su escudo. Yo me quedo con el Senador de los debates. Doce años atacando la corrupción y de qué manera. No lo puedo borrar por una única instancia. ¿Qué no rechazaría Cáceres Leal para no atacar la corrupción? ¿Que hubiera pasado si se queda callado cómo la mayoría de los Senadores que incluso como sus pares, los Magistrados, también se duermen? No olvido los debates, sus resultados, su fortaleza para hacerlos.

Siempre tuvo que pelear en el Senado para hacerlos, e incluso tutelas tuvo que interponer para poder llevarlos a cabo. Lo elegíamos los colombianos, no hacía campaña, su publicidad eran los debates, su fuerte político era el país, la opinión, los colombianos que no nos gusta la corrupción. ¡Éxito Senador, Dios está con usted y muchos colombianos sin micrófono ni lápiz ni toga!

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