ARTÍCULO: ¿EGOÍSMO O MIEDO?

Es muy triste haber sufrido la “vendetta” de la Corte Suprema de Justicia “por supuesto uribismo” y en ese momento no haber tenido la posibilidad probatoria de mostrar que ese comportamiento criminal de los honorables magistrados estaba develado en las grabaciones que el DAS había hecho y que funcionarios del gobierno de Uribe conocían desde 2008.

Siendo honesto se sabía que la corte buscaba venganza contra “Uribe” que habían decidido dejar a un lado el Derecho, la justicia por mostrar sus dientes de perro furioso a Uribe pero a través de gente inocente y que estaban al alcance de su jurisdicción delincuencial “porque Uribe era inalcanzable para ellos”, comenzó la corte su perverso actuar con el legislativo, rama del poder público impopular que concita a malquerencia donde sin lugar a dudas habían culpables que conociendo sus compromisos se fueron de anticipada y el trato fue beneficioso para su delito, no sería así para quienes la corte consideraba “amigos de Uribe” y además se enfrentaban a su inquisitorial y amañado juicio para mostrar su inocencia sería a quienes castigarían con sevicia.

Los titulares de prensa hacían juego a la criminalidad de la corte señalando al congresista encartado como paraco uribista, cuando los hechos materia de investigación en muchos casos nada tenían que ver con la militancia o supuesta amistad con Uribe, era claro que la Corte además de castigar culpables o inocentes su fin era desprestigiar a Uribe para eso tenía la Yidis-política y la parapolítica como una mina para explotar su fin.

Pero hoy que se empiezan a conocer las grabaciones de esos actos delincuenciales de la corte, que es convergente en los procesos de más de un parlamentario o aforado.

Ciertos funcionarios guardaron por egoísmo, miedo o para usarlas en sus procesos estas grabaciones para “salvarse” ellos de la Corte mientras brutalmente ésta acababa familias, honor, inocencia de unos parlamentarios por ser “uribistas” o porque esas plumas reconocidas antiuribistas en sus escritos las consideraban amigo de Uribe. Hoy se muestra que ninguno recibió para su defensa un chicote de grabación donde la corte decidía TORCERSE, y en cambio aparecen ahora 7 años después en procesos judiciales como prueba para mostrar la inocencia y el desvío de la Corte .

¿Tener un pedazo de esas grabaciones hubiera servido, ante la omnipotencia y decisión de violar las leyes a toda costa de una corte que además no tiene Juez, ni se revisan sus fallos? No, pero sí muchos hubiéramos llegado consiente que no estábamos frente a unos magistrados excelsos, sino ante una gavilla que en vista que no encuentran su víctima le hace daño a los que considera cercano. Egoísmo o miedo, de todos modos siete años después se confirman la verdad de la vendetta en procesos de personas cercanas a Uribe.

Por Javier Cáceres Leal

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