Por JAVIER CÁCERES LEAL
El Malleus Maleficarum (Martillo de las Brujas) es probablemente el tratado más importante que se haya publicado en el contexto de la persecución de brujas y la histeria brujeril del Renacimiento.
Es un exhaustivo libro sobre la caza de brujas, que luego de ser publicado primero en Alemania en 1486, tuvo docenas de nuevas ediciones, se difundió por Europa y tuvo un profundo impacto en los juicios contra las brujas en el continente por cerca de 200 años.
A él se remitían constantemente los principales autores y grandes demonólogos, para ajusticiar a cualquiera por ser “bruja”. Era el código de jueces, magistrados y sacerdotes.
Dos inquisidores dominicos, Heinrich Kramer, también conocido como Heinrich Insistoiris y Jacobo Sprenger escribieron este manual que hoy causa horror por los delitos de lesa humanidad que conllevaban en sus tesis y líneas. Se dice que millones de víctimas fueron ajusticiadas por el contenido de este libro, a pesar de que la misma iglesia en el 906, en el canon episcopi, sustuvo que la mayor herejía era creer en brujas.
El libro el Martillo de las Brujas se vio favorecido su divulgación gracias al invento de Guttemberg (la imprenta) y fue así como en aquellos tiempos ocupó el segundo lugar en impresiones en el mundo, lógicamente después de la Biblia.
La caza de las brujas fue una campaña organizada cuya fuente de inspiración fue el Malleus Maleficarum (Martillo de las Brujas).
Uno de sus oprobios es que toda la brujería proviene del apetito carnal que en la mujer e insaciable. La superstición se encuentra en la mujer y la gran mayoría de brujas son del sexo frágil, porque las mujeres son más crédulas, propensas a la malignidad, embusteras por naturaleza. Además el pecado nació de la mujer y muchos reinos del mundo han sido tumbados por mujeres. Una mujer hermosa contamina a quien la toca y es mortal vivir con ella. Las mujeres son portadoras de tres vicios: la infidelidad, la lujuria y la ambición.
Daba como cierto este libro afrenta de la humanidad, que las “brujas” volaban, causaban tormentas, granizados, destruían plantaciones, ejecutaban actos licenciosos y promiscuos, además de todo lo inimaginable, causaban impotencia sexual en los varones y podrían ser los demonios el padre de los hijos de las brujas.
Algunos tratadistas consideran a este libro que de verdad es el demonio por sus protervos contenidos y tan lamentables resultados para la humanidad. Consideran que es la primera vez que aparece en un libro la criminología, o sea el mal.
El derecho penal se encuentra en el libro con los datos para descubrir el mal en los hechos prácticos. Es la primera vez que aparece en forma sustentada una teoría sobre el origen del crimen, una etiología del crimen y a la luz del siglo XXI un tratado contra los derechos humanos y cómo cometer crímenes de lesa humanidad.
Miremos ahora que en estos crímenes horrorosos hacían partícipes a gente inocente que debía testificar en contra del reo, so pena de terminar como el acusado y quien osara oponerse a ese poder punitivo era acusado de cómplice, enemigo de la patria, idiota útil de intereses foráneos y condenado sin garantías ni derecho a la defensa.

Ahora miremos la estructura del discurso del Malleus Maleficarum*:
1.- Este crimen es el más grave de todos los conocidos hasta ahora y la frecuencia de las brujas es tan alarmante en la actualidad que estamos ante una emergencia que sólo podrá combatirse mediante una guerra.
2.- Todo aquel que dude de la existencia de esta emergencia será considerado hereje, cómplice, hechicero.
3.- Los inquisidores son infalibles y puros y los enemigos son inferiores.
4.- La condena es prueba suficiente de culpabilidad.
5.- Cualquier cosa que se salga de lo usual resultará sospechosa. Se garantiza la continuación de la masacre mediante la tortura que apunta a delatar cómplices que a su vez serán torturados para delatar.
El resultado es que termina reduciéndose el poder jurídico o derecho jurídico a la coerción directa o derecho administrativo policial porque contra el mal, contra el enemigo, todo vale y si se cometen excesos son perdonables en aras de ese objetivo superior a todo que es salvar a la humanidad.
Ahora veamos cómo nuestra Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia retoma muchos de los principios y técnicas tratados en el Malleus Maleficarum para hacer justicia a un congresista como Javier Cá- ceres Leal, y a otros inocentes también, en el llamado libro de la parapolítica, escrito por esa alta corporación para condenar aforados, usando la combinación del Malleus con técnicas de la misma invención de los frailes dominicos que los escribieron 557 años atrás del siglo XXI, llamado el siglo de los derechos humanos. Su título es Procesos contra Aforados Constitucionales – Parapolítica.
Empezaremos por decir que al igual que el Martillo de las Brujas, la Sala Penal edita una compilación de sentencias contra aforados constitucionales. Igual que el Martillo de las Brujas solo persigue a las mujeres, la Sala Penal persigue solamente a aforados elegidos por voto popular. Igual que en el Martillo. Igual que el Martillo de las Brujas, solo se le creerá al acusado si confiesa sus culpas. Igual al Martillo de las Brujas, la verdad solo la tendrá el testigo en contra.
Sería interminable mostrar cómo el Malleus Mortificarum y el libro de la parapolítica se complementan. El resultado es que termina reduciéndose el poder jurídico o derecho jurídico a la coerción directa.
Quien testimonie a favor, igual suerte correrá al acusado, principio del Martillo de las Brujas. Igual la Sala Penal si es aforado le abren investigación por falso testimonio, si no lo es, compulsa las copias a Fiscalía, desecha su testimonio o afirma que declara a favor para no autoincriminarse.
En el Martillo de las Brujas se privilegia solo lo que condene al reo, en la Sala Penal igual. Ni siquiera las pruebas documentales vencen los testimonios falsos y contradictorios de los falsos testigos, preparados por la Corte.
En el Martillo de las Brujas lo imposible es verdad, volar, causar tormentas, granizados, crear impotencia sexual. En la Sala Penal de Colombia las falsedades demostradas son verdad a medias o flexible y con eso condenan al inocente.
Sería interminable mostrar cómo el Malleus Mortificarum y el libro de la parapolítica se complementan. Los dos últimos ejemplos en el Martillo de las Brujas los inquisidores son infalibles si se equivocan es en beneficio del bien. Igualmente en la Sala Penal los magistrados son infalibles y si se equivocan es en favor de la justicia. Además usan la tortura física y sicológica, dan beneficios judiciales a sus testigos a cambio de incriminar inocentes y no son investigados por condenar a un inocente.
La Sala Penal puede ofrecer a los testigos beneficios aunque no les cumpla con tal de que un paramilitar declare en contra de un aforado elegido por voto popular. Ejemplo, alias El Canoso, y por último su sola condena de una sola instancia es muestra de culpabilidad igual que en el Malleus Mortificarum. Los logros de la humanidad en materia de derechos humanos en la Sala Penal de Colombia siguen en el siglo 15 y existe la pedagogía del miedo.
*Tomado de Wikipedia

